En los confines lejanos del cosmos, donde la red de SOLANA transmite sus señales a través de PIPEROCHAIN, nació una leyenda. Nuestro Pug no era un perrito común: accidentalmente presionó el botón de hipervelocidad en su control espacial y fue transportado a la órbita galáctica.
Ahora, equipado con su casco espacial de Astralis y su control de videojuego, viaja por los sistemas estelares esquivando meteoritos, destruyéndolos con sus láseres tácticos y liderando la flota más divertida de todo el universo crypto.